¿Cuánto Se Gana Vendiendo Comida Desde Casa? Números Reales (2026)

Tabres Team
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La mayoría de la gente que vende comida desde casa gana entre 400 y 1.500 € al mes. Los que se lo toman como un negocio de verdad — días de pedido fijos, precios correctos, clientes que repiten — se llevan de 2.500 a 4.500 €. Y hay un grupo pequeño que factura tanto que su cocina de casa se queda pequeña y tiene que montar un obrador.

La respuesta corta: un negocio de comida casera se queda con entre un 20% y un 40% de sus ventas como beneficio real después de ingredientes, envases y comisiones. Quien vende solo los fines de semana suele llevarse 300–1.200 € al mes. Quien se lo toma en serio a media jornada, 15–20 horas por semana, hace 1.200–3.000 €. A jornada completa se facturan 3.000–6.000 € y se quedan 1.800–3.500 €. Tus ingresos no dependen de lo bien que cocines. Dependen de tres números: cuántas veces multiplicas el coste, cuánta gente repite y cuántas horas te cuesta cada euro. Vamos a verlo todo con números.

Cuánto gana de verdad al mes quien vende comida desde casa

Así es la escalera de ingresos en 2026. Son ventas brutas: el dinero que entra, antes de pagar nada.

Nivel Horas por semana Ventas al mes Lo que te quedas
Vendes los fines de semana 5–8 300–1.200 € 150–550 €
Segundo trabajo en serio 15–20 1.200–3.000 € 550–1.400 €
Cocina casera a jornada completa 35–45 3.000–6.000 € 1.800–3.500 €
Cocina casera al máximo 45+ con ayuda 6.000–14.000 € 3.000–6.500 €

Dos cosas saltan a la vista. La primera: pasar de hobby a segundo trabajo va sobre todo de aparecer con un horario fijo. La segunda: el dinero que te quedas nunca es el dinero que has hecho. Esa diferencia es la que pilla por sorpresa a casi todo el mundo.

Casi nadie empieza arriba. Entre seis y doce meses de pedidos semanales constantes es lo normal para llegar a vivir de esto. No es lento — es lo habitual.

La fórmula sencilla que predice tus ingresos

Olvídate de las hojas de cálculo un momento. Tus ventas del mes salen de aquí:

Pedidos por semana × valor medio del pedido × 4,3 semanas = ventas del mes

Ya está. Pongamos que recibes 15 pedidos a la semana de 28 € cada uno. Son 420 € por semana, unos 1.800 € al mes. ¿Quieres más? Solo tienes tres palancas:

  1. Más pedidos — la difícil, cuesta tiempo y marketing
  2. Pedidos más grandes — la fácil, no cuesta casi nada
  3. Más semanas vendiendo — la constancia gana a la intensidad

Casi todo el mundo se obsesiona con la primera. El dinero rápido está escondido en la segunda. Añadir un extra de 6 € a la mitad de tus pedidos suma casi 200 € al mes sin un solo cliente nuevo.

Ejemplos reales de ingresos en cuatro cocinas caseras

Los números ganan a la teoría. Aquí tienes cuatro negocios de comida casera muy comunes con las cuentas honestas.

La que hornea galletas los fines de semana

  • Hornea 20 docenas de galletas por semana y las vende a 22 € la docena → 440 € por semana
  • Ingredientes y envase: 5 € la docena → 100 €
  • Beneficio bruto: 340 € por semana, unos 1.460 € al mes
  • Tiempo: 12 horas por semana → 28 € la hora antes de impuestos

Nada mal para trabajar los sábados. Buen margen, poco equipamiento y las galletas se apilan y se transportan de maravilla.

El que hace tartas personalizadas

  • Acepta 3 tartas por semana a 120 € cada una → 360 € por semana
  • Ingredientes, bases y cajas: unos 28 € por tarta → 84 €
  • Beneficio bruto: 276 € por semana, unos 1.190 € al mes
  • Tiempo: 15 horas por semana → 18 € la hora

Las tartas pagan bien por pedido, pero las horas de decoración son durísimas. El arreglo no es comprar harina más barata: es cobrar el tiempo de diseño y limitar cuántos encargos personalizados aceptas por semana. Los reposteros caseros más rentables ponen las tartas a medida a 3,5 o 5 veces el coste de los ingredientes.

La que cocina táperes semanales

  • 25 clientes fijos, 5 comidas cada uno a 9 € → 1.125 € por semana
  • Coste de la comida en torno al 35% → 394 €
  • Beneficio bruto: 731 € por semana, unos 3.140 € al mes
  • Tiempo: 25 horas por semana → 29 € la hora

El mejor precio por hora de esta lista, porque cocinas los mismos cinco platos en grandes cantidades. La pega es la rotación: los clientes de táperes se dan de baja constantemente, así que estás vendiendo siempre.

El especialista en un solo plato

  • Solo por encargo, un plato que nadie más borda — pongamos 40 bandejas a 22 € → 880 € por semana
  • Ingredientes y envases: 7 € la bandeja → 280 €
  • Beneficio bruto: 600 € por semana, unos 2.580 € al mes
  • Tiempo: 16 horas por semana → 38 € la hora

El ganador silencioso. Una receta, una lista de la compra, cero desperdicio, cero decisiones. Lo aburrido es rentable.

Qué comida deja más dinero desde casa

No toda la comida gana lo mismo. Entre tu mejor y tu peor producto puede haber 40 puntos de margen.

Producto Margen bruto habitual Notas
Galletas decoradas 70–85% Ingredientes baratos, valor percibido alto
Rollos de canela y bollería dulce 70–80% Rápidos de hacer en tandas grandes
Mermeladas, salsas y mezclas de especias 65–80% Larga caducidad, cero desperdicio
Tartas personalizadas 60–70% Muy buenas por pedido, pesadas en horas
Pan artesano y masa madre 30–40% Encanta a los clientes, deja poco
Comida cocinada y táperes 55–65% Negocio de volumen, pide más permisos

El pan es la trampa. Todo el mundo quiere ser el del pan de masa madre del barrio, y la masa madre tiene el peor margen de la tabla. Vende pan porque te encanta — pero no montes tus ingresos encima.

La jugada buena: quédate con un producto estrella de margen bajo que traiga gente y véndele al lado lo de margen alto.

Qué se come tu beneficio de verdad

La facturación sienta genial. El beneficio es lo que queda después de esta lista.

  • Ingredientes — normalmente el 25–35% de las ventas en repostería, hasta el 40% en comida cocinada
  • Envases y etiquetas — de 0,40 a 1,50 € por pedido, y todo el mundo se olvida de esto
  • Gasolina y tiempo de reparto — 20 km de coche en un pedido de 25 € se comen el beneficio entero
  • Comisiones de las apps — las plataformas de reparto se llevan un 15–30% de cada pedido
  • Comisiones de cobro — el datáfono o la pasarela se lleva en torno al 1,5%
  • Desperdicio — la tanda que se quema, la bandeja que nadie pidió
  • Cuota de autónomos e IRPF — unos 80 € al mes el primer año, y a partir de ahí según lo que ganes, más el IRPF sobre el beneficio

La línea de las apps merece una segunda mirada. Un 25% de comisión sobre un mes de 1.500 € son 375 € que desaparecen: más de lo que muchas cocinas caseras se gastan en ingredientes. Los pedidos directos por tu propio enlace de menú o por WhatsApp se quedan cada euro. Si quieres el desglose completo, hicimos las cuentas reales del reparto con terceros.

Tu precio por hora real (el número que nadie calcula)

Este es el ejercicio que cambia la forma de llevar una cocina. Coge el beneficio del mes pasado y divídelo entre todas las horas que le dedicaste: comprar, preparar, hornear, empaquetar, contestar mensajes, conducir y limpiar.

Casi todo el mundo descubre que está cobrando entre 7 y 11 € la hora. Y entonces encuentra las fugas:

  • La compra. Dos viajes al súper por semana son 3 horas perdidas. Uno bien planificado lo arregla.
  • Los mensajes. Contestar "¿qué tienes?" y "¿cuánto cuesta?" cincuenta veces por semana es trabajo no pagado. Un enlace de menú que enseña precios y recoge pedidos elimina ese trabajo entero.
  • Todo a medida. Cada petición especial es un pedido lento y sin precio. Opciones fijas con extras de pago dan más dinero en menos tiempo.
  • Repartos sueltos. Junta las entregas en una sola ruta, un solo día.

Arregla esas cuatro cosas y tu precio por hora suele duplicarse sin subir ni un precio.

El techo legal: hasta dónde puedes vender desde casa

En España no hay un tope nacional de facturación para la comida casera como en otros países. Lo que te pone el techo son tres cosas: el alta, el registro sanitario y el espacio.

Cómo está el tema en 2026:

  • En cuanto vendes de forma habitual, tienes que darte de alta como autónomo. No existe ningún mínimo mágico de ingresos por debajo del cual sea legal vender sin alta. La tarifa plana está en unos 80 € al mes el primer año.
  • El IVA lo pagas desde el primer euro. La mayoría de la comida elaborada va al 10% y los alimentos básicos al 4%. Se declara cada trimestre con el modelo 303.
  • El registro sanitario de tu comunidad autónoma te vale para vender en tu zona. Para vender fuera de tu comunidad o enviar a toda España normalmente necesitas el registro nacional (RGSEAA).
  • Muchas comunidades tienen un régimen simplificado de venta directa de pequeñas cantidades al consumidor final en tu zona. Los requisitos, y a veces los volúmenes, cambian de una comunidad a otra.
  • El techo de verdad es físico. Cuando tu cocina de casa no da más, toca obrador registrado, y ahí cambian las normas de golpe.

Las reglas se van poniendo más fáciles para las cocinas caseras, pero busca "[tu comunidad] venta de alimentos elaborados en domicilio" antes de planificar el año, porque los requisitos de tu comunidad deciden hasta dónde puedes crecer sin cambiar de local. Nuestra guía sobre cómo vender comida desde casa cubre la parte de permisos y etiquetas.

Cómo ganar más sin cocinar más

Seis movimientos, ordenados por lo rápido que se notan.

  1. Sube tus precios un 10%. Sobre 1.500 € al mes son 150 € de beneficio puro, porque tus costes no se mueven. Casi nadie se va por un 10%. Si los precios te dan respeto, lee sobre precios de carta y valor percibido.
  2. Vende extras. Más cobertura, una bebida, una caja más grande, una tarjeta regalo. Los extras tienen el mejor margen de todo el negocio.
  3. Persigue el pedido repetido. Que un cliente antiguo vuelva a comprar no cuesta nada. Un simple "¿la misma caja el viernes que viene?" convierte a 3 de cada 10.
  4. Pásate a los pedidos por adelantado. Los pedidos cierran el miércoles, la recogida es el sábado. Cocinas exactamente lo vendido. Cero desperdicio, y el desperdicio es beneficio invisible.
  5. Pon un pedido mínimo y una tarifa de reparto. Conducir 20 minutos por una venta de 10 € es un hobby, no un negocio.
  6. Quita tu peor producto. Ese que haces dos veces al mes te está costando espacio, tiempo de compra y concentración. Fuera.

Y otra cosa: sabe cuánto te cuesta de verdad cada producto antes de tocar los precios. Adivinar es la razón por la que hay gente currando a jornada completa por calderilla — aquí tienes cómo calcular el coste por plato bien hecho.

Lo que te llevas de verdad después de impuestos

Vender comida desde casa es ser autónomo, y en España la factura tiene dos partes: la cuota de autónomos (unos 80 € al mes el primer año y luego por tramos según lo que ganes) y el IRPF sobre el beneficio. El IVA lo cobras al cliente y lo ingresas cada trimestre, así que ese dinero nunca fue tuyo.

La buena noticia es que un negocio de comida casera se deduce más de lo que la gente cree:

  • Ingredientes y envases
  • Equipamiento: amasadora, horno, bandejas, táperes
  • Gastos del coche y combustible si está afecto a la actividad
  • Cuotas de mercadillos, ferias y mercados
  • Etiquetas, tarjetas e impresión
  • El 30% de la parte proporcional de los suministros de casa (luz, agua, internet) si has declarado los metros de tu cocina en el modelo 036

Ve apartando un 25–30% de tu beneficio sobre la marcha. Llévalo mes a mes, no en junio cuando llega la renta. Alguien con 2.500 € al mes de beneficio se queda de forma realista con unos 1.700–1.850 € después de cuota e IRPF — sigue siendo buen dinero para un trabajo que haces en casa.

Llevar las cuentas (sin acabar en un infierno de hojas de cálculo)

No puedes hacer crecer un número que no mides. Casi ninguna cocina casera sabe qué producto le paga de verdad, porque los pedidos viven en los mensajes de Instagram y los precios viven en su cabeza.

Lo mínimo que necesitas es una lista de pedidos con nombres de producto, precios y fechas. Con eso ya respondes a las tres preguntas que importan: qué se vende, qué se ignora y quién compra dos veces.

Muchas cocinas caseras llevan esto con un enlace de pedidos gratuito en vez de con apps de mensajería — Tabres, por ejemplo, te da un enlace de menú, ajustes de recogida y reparto, e informes con lo más vendido, lo menos vendido y lo que la gente miró pero nunca pidió. Gratis y sin comisión sobre tus ventas. Uses la herramienta que uses, la idea es la misma: saca tus pedidos de los mensajes privados para poder ver el dinero.

Cuándo tiene sentido dedicarte a esto a jornada completa

Hay tres señales que dicen que ya puedes dejar el otro trabajo:

  1. Llevas 3 meses seguidos por encima de 3.000 € en ventas — no un diciembre bueno y ya está.
  2. Los clientes que repiten son el 40% o más de tus pedidos. Eso es un negocio de verdad, no una economía de favores.
  3. Estás rechazando pedidos porque tu horno o tu semana no dan más.

Si cumples las tres, tu siguiente problema es capacidad, no demanda. Eso significa alquilar la cocina de un restaurante fuera de su horario, mudarte a una cloud kitchen o contratar un par de manos para la preparación. ¿No lo tienes claro todavía? Repasa antes la checklist para montar un negocio de comida casera.

Respuestas rápidas sobre los ingresos de un negocio de comida casera

¿Cuánto se gana vendiendo comida desde casa?

La mayoría gana 400–1.500 € al mes a tiempo parcial y 2.500–4.500 € al mes a jornada completa. El beneficio suele ser el 20–40% de las ventas después de ingredientes, envases y comisiones.

¿Es rentable vender comida desde casa?

Sí, si pones los precios a 3 o 4 veces el coste de ingredientes y envase. Con ese multiplicador, una cocina casera es uno de los pequeños negocios con mejor margen que puedes montar, porque el alquiler y el equipamiento ya los tienes pagados.

¿Cuánto gana al mes una repostería casera?

Los reposteros caseros suelen ganar 400–1.500 € al mes como segundo trabajo y 2.500–4.500 € al mes a jornada completa. Las galletas decoradas y los rollos de canela tienen los mejores márgenes, muchas veces del 70–85%.

¿Qué margen de beneficio tiene la comida casera?

El margen bruto suele estar entre el 55% y el 85% según el producto. El beneficio neto — después de envases, gasolina, comisiones y desperdicio — suele quedar entre el 20% y el 40% de las ventas.

¿Cuánto puedo vender antes de necesitar un obrador?

En España no hay un tope de facturación nacional. El límite lo marcan el registro sanitario de tu comunidad autónoma, el tipo de producto y el espacio de tu cocina. Cuando vendes fuera de tu comunidad o dejas de dar abasto en casa, necesitas obrador registrado y RGSEAA.

¿Se puede vivir de vender comida desde casa?

Sí. A jornada completa es normal quedarse con 1.800–3.500 € al mes de beneficio limpio. Llegar ahí suele llevar entre 6 y 12 meses de pedidos semanales constantes y precios bien puestos desde el primer día.


Vender comida desde casa no es que te toque la lotería, pero tampoco son cuatro perras. Los que ganan dinero de verdad no son los que mejor cocinan del barrio: son los que cobran 3 o 4 veces el coste, venden en días fijos, persiguen el pedido repetido y saben cuál es su precio por hora real. Haz tus propios números esta semana: ventas del mes pasado, costes del mes pasado y todas las horas que trabajaste. Salga lo que salga esa cifra por hora, ya sabes exactamente cuál de las seis palancas tocar primero. El horno ya está pagado. Lo demás son cuentas.

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