Cómo poner tu logo en un código QR sin estropearlo: tamaño del logo, corrección de errores y pruebas (2026)
Un logo en el medio de un código QR no lo estropea. Lo que sí lo estropea es meter el logo equivocado, con el tamaño equivocado y en el sitio equivocado.
Respuesta corta: para poner tu logo en un código QR sin riesgo, haz cuatro cosas. Genera el código con corrección de errores en nivel H (repara hasta un 30% de daño). Deja el logo en el 20% del ancho del código, con un 25% como techo absoluto. Ponlo justo en el centro, nunca encima de los tres cuadrados grandes de las esquinas. Y dale al logo un fondo sólido para que no se vea el dibujo por detrás. Después, escanea el código terminado con un móvil viejo y barato antes de mandar nada a imprenta.
Ya está. Todo lo que viene ahora son los detalles que evitan que imprimas 300 expositores de mesa con un código precioso que ninguna cámara sabe leer.
Por qué un logo no estropea un código QR
Los códigos QR se diseñaron para aguantar daños. Ese es todo el truco.
Cada código lleva copias de seguridad de sus propios datos, repartidas por el dibujo. Así que si una parte se raya, se mancha de café o queda tapada por tu logo, el escáner reconstruye lo que falta a partir de esas copias. Es lo mismo que pasa con el ticket del parking: aunque esté un poco roto, la máquina lo sigue leyendo.
Cuánto daño aguanta depende de un solo ajuste: el nivel de corrección de errores. Hay cuatro.
| Nivel | Repara hasta | Para qué sirve |
|---|---|---|
| L | 7% de daño | solo pantallas, enlaces lo más cortos posible |
| M | 15% de daño | lo que traen casi todos los generadores por defecto — vale si no hay logo |
| Q | 25% de daño | sitios con mucho movimiento, tarjetas plastificadas, poco branding |
| H | 30% de daño | cualquier cosa con un logo en el medio |
Casi todas las herramientas gratis vienen en M. Si pegas un logo encima de un código en nivel M, estás gastando una capacidad de reparación que nunca compraste. Seguramente escaneará bien en tu iPhone nuevo y a plena luz del día. Y fallará en un Android de hace tres años en pleno servicio de cena, que es justo el móvil que importa.
Primero pon el nivel en H y luego añade el logo. Nunca al revés.
La regla del 20%: cuánto puede medir tu logo de verdad
Aquí es donde casi todas las guías se lían. "El nivel H repara un 30% de daño" se entiende como "entonces mi logo puede tapar el 30% del código". Pues no.
Un logo que tapase el 30% de la superficie mediría más o menos el 55% del ancho del código: un cuadradazo comiéndose todo el centro. Ese código está muerto.
El 30% cuenta bloques de datos, no espacio de dibujo. Y una mancha sólida en un solo punto es el peor tipo de daño, porque se carga bloques enteros que están pegados, en vez de puntitos sueltos repartidos. Además, te interesa guardar capacidad de reparación para la vida real: la tinta que se corre, una mancha, un reflejo, un móvil sujeto de lado.
Así que trabaja con el ancho y usa esta tabla:
| Ancho del logo respecto al código | Superficie que tapa | Veredicto |
|---|---|---|
| 10% | 1% | a prueba de bombas, funciona en cualquier nivel |
| 15% | 2,3% | muy seguro, escanea rápido |
| 20% | 4% | el punto ideal en nivel H |
| 25% | 6,3% | el techo — pruébalo bien |
| 30% | 9% | arriesgado, solo con enlaces cortos e impresión grande |
| 40% o más | 16% | cuenta con que falle en algún sitio |
En números claros: en un código impreso de 5 cm, tu logo debería medir alrededor de 1 cm de ancho. Parece más pequeño de lo que te gustaría. Y escanea siempre, que es lo que buscamos.
Si tu marca necesita de verdad más presencia, no agrandes el logo. Agranda el código, o pon el logo fuera: encima, o en una banda debajo junto a tu frase de "Escanea para ver la carta". Un logo al lado del código luce igual de bien y no arriesga nada.
Las partes de un código QR que no puedes tapar nunca
Un código QR no es un dibujo al azar. Algunos de esos cuadraditos son el mapa del escáner, y la corrección de errores no puede reconstruirlos.
Piensa en cuatro zonas prohibidas:
- Los tres cuadrados grandes de las esquinas (arriba a la izquierda, arriba a la derecha, abajo a la izquierda). Son los marcadores de posición, los "ojos". La cámara los usa para encontrar el código y saber en qué posición está. Tapa uno, aunque sea a medias, y no escanea nada. Jamás.
- La línea de puntitos entre los ojos. Entre los marcadores de las esquinas corre una fila y una columna de cuadraditos claros y oscuros alternos. Es el patrón de sincronización y le dice al escáner cuánto mide un cuadradito. Si lo recortas, se deforma la lectura entera.
- Las tiras finas que rodean los cuadrados de las esquinas. Ahí va la información de formato, incluido el nivel de corrección de errores que has usado. Si las dañas, el escáner ni siquiera sabe cómo reparar el resto.
- El cuadrado pequeño del centro en los códigos densos. Los códigos más grandes llevan cuadrados de alineación extra, y en muchos de ellos uno cae casi justo donde tu logo quiere ponerse. No es mortal como los ojos, pero te cuesta más que unos datos normales.
La buena noticia: un logo centrado al 20% de ancho se queda lejos de las cuatro. Por eso funciona el 20% y por eso "un pelín más grande" es donde empiezan los problemas.
Ponle a tu logo un fondo sólido
Este es el fallo que más veo en restaurantes de verdad, y se arregla en dos segundos.
No sueltes un PNG transparente encima del dibujo. Los cuadraditos se ven por los huecos de las letras, la cámara ve medios módulos por todas partes y el escaneo tarda el triple.
Haz esto en su lugar: recorta una forma limpia y mete el logo dentro.
- Usa una caja o un círculo sólido del mismo color que el fondo del código, normalmente blanco.
- Deja un módulo de margen entre el logo y el punto donde vuelve a empezar el dibujo. Un respiro mínimo, nada más.
- Ajusta ese fondo al fondo real. Un recuadro blanco sobre un expositor de mesa color crema parece un error y se lee peor.
Unas cuantas cosas más que hacen que un logo se porte bien:
- Usa el icono, no el logotipo completo. Solo el símbolo, sin el nombre ni el eslogan. A 1 cm, un logotipo con letras es un borrón gris.
- Fuera líneas finas y degradados. Los trazos finísimos desaparecen en la impresión. Las formas planas y gordas sobreviven.
- Con un color basta y sobra. Un símbolo sólido en el color de tu marca gana a una ilustración con detalles que nadie va a ver.
- Mejor cuadrado que alargado. Un logo horizontal y largo te obliga a tapar más ancho para que se vea igual. Recorta y quédate con el símbolo.
Los colores estropean más códigos que los logos
Cuando la gente empieza a personalizar un código QR, el logo casi nunca es lo que lo mata. Los colores sí.
- Dibujo oscuro, fondo claro. Siempre. Los códigos invertidos, claros sobre oscuro, siguen fallando en muchos móviles y en los escáneres dentro de apps.
- Que sea oscuro de verdad. Azul marino, verde intenso, gris marengo, burdeos, marrón casi negro: todos funcionan. El gris medio, el beige, los tonos pastel y cualquier cosa amarilla no tienen suficiente contraste para una cámara con luz de noche.
- Nada de degradados. Quedan muy bien en el moodboard y pierden contraste en un extremo del código.
- Cuidado con el rojo. Las cámaras de móvil suelen apañárselas. Algunos lectores láser viejos y algunos escáneres de app, no.
- La prueba de la fotocopia: imprime el código en blanco y negro. Si el dibujo se sigue viendo limpio y nítido, tus colores están bien. Si se convierte en una papilla gris, no lo están.
Y deja en paz la forma de los módulos. Las esquinas redondeadas y los patrones de puntitos están muy de moda en 2026, y la verdad es que quedan finos, pero cada borde suavizado te quita un poco de contraste. Módulos redondeados más un logo grande más un color de marca de tono medio son tres riesgos apilados en unos pocos centímetros cuadrados.
Deja el enlace corto: te da sitio para el logo
Aquí está la conexión que nadie cuenta. La longitud de tu enlace decide cuánto logo te puedes permitir.
Un código QR es una cuadrícula. Más datos significa más cuadraditos apretados en el mismo espacio, y cuanto más pequeños son los cuadraditos, más tapa tu logo.
En nivel H:
tabres.com/bellagenera una cuadrícula de 29 x 29. Cuadraditos gordos y tolerantes.- El mismo enlace con etiquetas de seguimiento pegadas detrás genera una de 53 x 53.
Imprime los dos a 5 cm y los cuadraditos del segundo son casi la mitad de anchos. Tu logo de 1 cm ahora se sienta encima de más o menos el triple de módulos. Mismo logo, mismo tamaño, posibilidades de sobrevivir completamente distintas.
Así que antes de tocar el diseño:
- Usa tu URL más corta. Un dominio limpio y una ruta corta valen más que cualquier truco de impresión.
- Usa un código dinámico para el seguimiento. El código guarda una redirección corta y el seguimiento pasa en el servidor. Además, luego puedes cambiar el destino sin reimprimir nada.
- No metas textos largos dentro del código. Los códigos de wifi ya son densos de por sí, y por eso los códigos QR de wifi para las mesas del restaurante funcionan mejor con una contraseña corta. Un logo encima de una contraseña de wifi larguísima es buscarse un problema.
Imprime un código con logo más grande que uno normal
El nivel H necesita más cuadraditos que el nivel M para el mismo enlace. Más cuadraditos en el mismo tamaño de impresión significa cuadraditos más pequeños. Así que un código personalizado necesita más sitio que uno pelado.
Regla práctica: imprime un código con logo entre un 20 y un 30% más grande de lo que lo harías sin él.
En hostelería, eso queda así:
| Dónde va | Código normal | Con logo |
|---|---|---|
| Tarjeta de visita, tarjeta de fidelidad | 2–2,5 cm | 3 cm |
| Carta impresa, folleto, ticket | 2,5–4 cm | 4–4,5 cm |
| Expositor de mesa | 4–5 cm | 5–6 cm |
| Bolsa de comida para llevar, vaso, envase | 3–4,5 cm | 4,5–5,5 cm |
| Cartel de pared | 10–15 cm | 13–18 cm |
| Vinilo de escaparate, caballete | 15–25 cm | 20–30 cm |
Tres detalles de impresión que importan lo mismo:
- Respeta la zona de silencio. El margen en blanco de alrededor del código mide cuatro módulos y no es decoración: el escáner lo usa para encontrar los bordes. No lo recortes y no pongas el código encima de una foto de comida.
- Elige acabado mate, no brillo. Los reflejos son el asesino número uno del escaneo con luz de cena, y un expositor plastificado bajo un foco es un espejo.
- Exporta con tamaño de sobra. Multiplica el ancho de impresión en centímetros por 118 y tendrás los píxeles que necesitas: un código de 6 cm para un expositor de mesa pide un archivo de 750 píxeles como mínimo. Si quieres todos los tamaños con detalle, en qué tamaño debe tener un código QR tienes la tabla entera.
La prueba de 60 segundos que te ahorra una reimpresión
No mandes nunca un código personalizado a imprenta solo porque te ha escaneado bien una vez en tu móvil. Tu móvil es el mejor de los casos.
Haz esto:
- Imprime una copia a tamaño real y en el material real. Nada de folio de oficina. La tarjeta de verdad, con el acabado de verdad.
- Escanea con el móvil más viejo y barato del local. Pídeselo a un ayudante de cocina. Un Android básico de 2022 te dice más que un iPhone nuevo.
- Escanea desde la cámara de una app, no solo desde la del móvil. Instagram, WhatsApp, la app del banco. Los escáneres dentro de apps son bastante más tiquismiquis, y mucha gente los va a usar.
- Pruébalo con tu luz real. Servicio de cena, bombillas tenues, una vela en la mesa. No a las once de la mañana con las persianas subidas.
- Sujétalo en ángulo, de 30 a 45 grados, desde donde se sienta un cliente de verdad. Nadie pone el móvil recto sobre la mesa.
- Escanéalo a través de la funda de plástico si va dentro de un portacartas. Esa capa de más y su reflejo son muy reales.
- Solo entonces manda a imprimir toda la tirada.
Si duda más de un segundo en cualquiera de los pasos, reduce el logo un 5% y vuelve a probar. Casi siempre es la solución.
Cómo hacer un código QR con logo y a qué prestar atención
Tres caminos, ordenados por la probabilidad de acabar con algo que funcione.
1. Un generador de códigos QR con soporte para logos. El camino más seguro, porque se encarga de la parte difícil: sube la corrección de errores, mantiene el logo lejos de los marcadores de posición y vuelve a dibujar todo el código alrededor de tu símbolo en vez de pegarlo encima. Busca que tenga subida de logo, color de dibujo y de fondo, un ajuste de corrección de errores (o una promesa clara de que usa H) y exportación en alta resolución sin marca de agua.
Casi todas las plataformas de cartas QR ya lo traen. Tabres, por ejemplo, genera códigos con tu logo puesto en el centro, tus propios colores de dibujo y de fondo y marcos opcionales con texto personalizado tipo "ESCANEA AQUÍ", exportados en PNG en cinco tamaños de impresión, de 256 hasta 4096 píxeles. Uses lo que uses, la lista de comprobación es la misma.
2. Un programa de diseño, con cuidado. Canva, Figma, Illustrator, Photoshop. Perfectamente válidos, pero genera antes el código base en nivel H en otro sitio y luego pon tu logo encima con su fondo sólido. Nunca cojas un código en nivel M y le tapes el centro. Y mantén el código perfectamente cuadrado al escalarlo: si lo aplastas un 5% para que encaje en la maqueta, se acabó.
3. Una web gratuita cualquiera. Vale para algo puntual. Solo comprueba tres cosas antes de mandarlo a imprenta: que no lleve marca de agua encima del código, que la descarga sea lo bastante grande para imprimir y, sobre todo, que no sea un código dinámico "gratis" con un periodo de prueba corriendo. Los códigos que se mueren cuando caduca la prueba son el motivo más habitual de que una carta con código QR deje de funcionar de repente. Un generador de códigos QR gratis sin marca de agua y con códigos permanentes bien vale los dos minutos que cuesta encontrarlo.
Una última costumbre: guarda siempre una versión sin logo. Hay superficies que son directamente hostiles: servilletas, papel de ticket, pegatinas diminutas, madera grabada, tela. En esas, imprime el código sin el logo. Nunca nadie se ha quejado de que un ticket no llevase bastante marca.
Errores que estropean un código QR con logo
La lista completa, en el orden en el que suelen pasar:
- Dejar la corrección de errores en L o M y pegar el logo igualmente.
- Hacer el logo del 30, 40 o 50% del ancho porque "queda mejor grande".
- Tapar o recortar uno de los tres cuadrados de las esquinas.
- Usar un logo transparente y que el dibujo se vea por dentro de las letras.
- Recortar el margen blanco de la zona de silencio para que la maqueta quede más limpia.
- Invertirlo: código claro sobre fondo oscuro.
- Usar un color de marca de tono medio o pastel, con poco contraste.
- Meter dentro del código un enlace de seguimiento de 90 caracteres y encima añadirle un logo.
- Imprimirlo del mismo tamaño que un código normal en vez de un 20 o 30% más grande.
- Plastificado brillante bajo un foco.
- Estirar el código y dejarlo fuera de cuadro para que encaje en el diseño.
- Probarlo en un móvil nuevo, con buena luz, y darlo por bueno.
Preguntas frecuentes
¿Poner un logo estropea un código QR? No, si lo haces bien. Los códigos QR llevan corrección de errores incorporada, así que una zona pequeña tapada se reconstruye con los datos de repuesto. Genéralo en nivel H, deja el logo por debajo del 20% del ancho del código y no lo acerques a los tres cuadrados de las esquinas.
¿Cómo de grande puede ser el logo de un código QR? Alrededor del 20% del ancho del código, con el 25% como techo máximo. Eso es más o menos entre un 4 y un 6% de la superficie total. En un código impreso de 5 cm, es un logo de alrededor de 1 cm de ancho.
¿Qué nivel de corrección de errores necesito para un código QR con logo? Nivel H, que repara hasta un 30% de daño. El nivel Q (25%) puede valer con un logo muy pequeño, pero H no te cuesta nada salvo un código un poco más denso, y de todas formas lo vas a imprimir más grande.
¿Puedo ponerle un logo a cualquier código QR? A cualquier código que puedas volver a generar, sí. No puedes añadirle uno con seguridad a un código que ya existe en nivel L o M, ni a un código que ya está impreso. Vuelve a generarlo en H y reimprime.
¿Puedo poner un logo en un código QR gratis? Sí. Muchos generadores y casi todas las plataformas de cartas QR incluyen la subida del logo sin coste. Antes de imprimir una tirada, comprueba las marcas de agua, la resolución de exportación y si el código es permanente.
¿El logo tiene que ser un PNG transparente? No. Ponle un fondo sólido del color de fondo del código, con más o menos un módulo de margen. La transparencia deja que se vea el dibujo por detrás y confunde a la cámara.
¿Puedo usar una foto en vez de un logo? En teoría sí, en la práctica no. Las fotos tienen poco contraste y bordes con mucho lío, y a 1 cm nadie distingue qué es. Usa un símbolo plano y de un solo color.
¿Por qué mi código QR con logo escanea en mi móvil pero no en el de un cliente? Porque tu móvil es el mejor de los casos. Las cámaras nuevas, la buena luz y la app de cámara del propio móvil perdonan mucho más que un Android de hace tres años usando un escáner dentro de una app con poca luz. Reduce el logo, sube el contraste e imprime más grande.
¿Un logo hace que el código QR tarde más en escanear? Un poquito: el lector tiene trabajo de reparación extra. Al 20% de ancho no lo notarías nunca. Si notas la pausa, el logo es demasiado grande.
¿Puedo poner mi logo en un código QR de wifi? Sí, pero los códigos de wifi son densos porque llevan el nombre de la red, la contraseña y el tipo de cifrado. Deja la contraseña corta y el logo pequeño, e imprímelo una talla más grande.
¿Puedo poner un logo en una carta con código QR? Por supuesto, y es el mejor sitio posible para ponerlo. Le dice al cliente que el código es de tu restaurante y no una pegatina que alguien ha soltado en la mesa. Si todavía no has montado la tuya, aquí tienes cómo crear una carta con código QR gratis.
¿Un código QR personalizado afecta al seguimiento o a las analíticas? No. El logo es solo algo visual: el enlace de dentro no cambia, así que los escaneos, las fuentes y los informes de tráfico funcionan exactamente igual.
¿PNG o SVG para un código QR con logo? PNG para la mayoría de trabajos de imprenta, a 300 DPI. SVG o PDF para cualquier cosa de gran formato, porque las formas vectoriales se mantienen nítidas a cualquier tamaño.
Un código QR personalizado merece la pena. Un cuadrado negro a pelo parece algo que ha pegado un desconocido en la mesa. Tu logo en el medio dice "esto es nuestro, esto es seguro, escanéalo", y los clientes escanean los códigos con marca con mucha más soltura.
Solo respeta los tres números. Nivel H. 20% de ancho. De un 20 a un 30% más grande al imprimir. Fondo sólido, oscuro sobre claro, zona de silencio intacta y probado con el peor móvil del local.
Acierta con eso y no tendrás que elegir nunca entre un código que parece de tu restaurante y un código que funciona de verdad.