Cómo apuntarse a un trabajo de camarero o camarera (2026)

Tabres Team
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Los restaurantes casi siempre están contratando, y un trabajo de camarero o camarera es de los más fáciles de conseguir sin ninguna experiencia. La versión corta: presentarte con el currículum en mano sigue funcionando, y muchas veces gana a un formulario por internet. Pásate una tarde tranquila, ve arreglado pero informal y pregunta por el encargado. No necesitas foto. Muéstrate de fiar y con ganas, y te contratarán rápido. Y lo más seguro es que hagas buenos amigos, solo mantén un poco la guardia al principio.

Acabas de mudarte a una ciudad nueva y quieres un trabajo que te mantenga activo y rodeado de gente. Buena elección. A esto se le llama servir mesas, y oirás "camarero" o "camarera": es lo mismo, solo cambia el género. Vamos a ver, paso a paso, cómo conseguir el trabajo de verdad.

¿Es difícil conseguir un trabajo de camarero o camarera?

¿Con sinceridad? No mucho. Es de los trabajos más fáciles para empezar de cero. En los restaurantes la gente entra y sale sin parar, así que casi siempre buscan personal. Tener 21 años, ser nuevo en la ciudad y estar libre casi todos los días es un puntazo: la disponibilidad total es oro para un encargado.

Hay una cosa que debes esperar: algunos sitios no te darán una zona entera el primer día. Puede que empieces recibiendo a la gente, retirando mesas o llevando platos, y que te asciendan a camarero cuando confíen en ti. Eso no es un rechazo: es la rampa de entrada normal, y te enseña la sala muy rápido.

¿Quieres saltarte la espera? Una jugada lista y muy común:

  • Empieza en cualquier sitio que contrate a principiantes: las grandes cadenas son famosas por eso.
  • Aguanta unos tres meses y aprende lo básico.
  • Luego apúntate a sitios mejores ya con experiencia real sirviendo mesas.

Esa pequeña ventaja te deja saltar la fase de ayudante de camarero por la que algunos sitios hacen pasar a los novatos durante meses.

Preséntate con el currículum: aún funciona

Sí, entrar sin avisar con el currículum en mano sigue siendo totalmente válido, y en los restaurantes independientes muchas veces gana a apuntarse por internet. ¿Por qué? El encargado ve tu cara, tu sonrisa y tu energía, cosas que un formulario no muestra. Una persona simpática y con ganas delante de ti es difícil de ignorar.

Hazlo bien y destacarás:

  • Ve en horas de poco lío. La franja ideal es de 17:00 a 19:00, de lunes a jueves, o justo cuando abren. Nunca entres en plena hora de comer o de cenar: molestarás a todo el mundo.
  • Ve arreglado pero informal. Limpio, aseado, con buena pinta. No hace falta traje, pero no aparezcas en ropa de deporte.
  • Pregunta por el encargado por su nombre si puedes. Dale el currículum a él directamente, no a quien esté en la puerta.
  • Sé breve y cercano. "Hola, soy nuevo en la zona y busco trabajo de camarero. ¿Estáis contratando?" Sonríe. Ve al grano.
  • Si están hasta arriba, pregunta cuándo volver. Demuestra que respetas su tiempo.

Pásate por dos o tres sitios en una tarde y tus posibilidades se disparan.

¿Deberías apuntarte también por internet?

Haz las dos cosas. Apuntarse por internet está bien, sobre todo en las grandes cadenas que lo gestionan todo desde su propia web o un portal de empleo. Ahí, el formulario por internet es la puerta de entrada, así que úsalo.

Pero en los restaurantes pequeños e independientes, el formulario puede perderse en un correo que nadie mira. Ahí es justo donde gana la visita en persona. Muchas veces lo mejor es apuntarte por internet y pasarte en persona uno o dos días después: "Hola, me apunté por internet y quería presentarme." Esa combinación es difícil de superar.

¿Necesitas foto en el currículum?

Respuesta corta: no. Para un trabajo de camarero casi nunca necesitas poner tu foto, y no debes agobiarte por "subir tu cara". Un currículum limpio, sencillo y de una sola página importa mucho más que una foto de carné.

De hecho, a algunos encargados les enseñan a descartar los currículums con foto para evitar cualquier atisbo de discriminación al contratar. Así que una foto puede jugar en tu contra sin que te enteres. Si un formulario por internet tiene un campo de foto opcional, déjalo en blanco.

Lo que de verdad ayuda a tu currículum:

  • Tu disponibilidad: pon los días y turnos que puedes trabajar.
  • Cualquier experiencia de cara al público: tienda, caja, voluntariado, lo que sea con clientes.
  • Una frase que grite "de fiar": "puntual, trabajador, aprendo rápido".
  • Una o dos referencias: un antiguo jefe, un entrenador, incluso un profesor que confirme que eres responsable.

Si no tienes ninguna experiencia laboral, tranquilo. Un montón de gente consigue su primer trabajo solo por la actitud.

Lo que de verdad te hace destacar

Los encargados contratan por la actitud y enseñan la técnica. No necesitas anécdotas sirviendo mesas: necesitas parecer esa persona de fiar y fácil de formar que llevan tiempo buscando.

  • Empieza por la fiabilidad. Dilo claro: "Llego puntual, siempre." Esa sola frase es lo que más les importa a los encargados.
  • Ofrece mucha disponibilidad. Los turnos de fin de semana y de noche son los de más lío y mejores propinas. Si puedes hacerlos, dilo con seguridad.
  • Aporta energía de verdad. A este nivel, las ganas ganan a la experiencia. Un sincero "me encantaría aprender esto bien" queda genial.
  • Haz una pregunta al final. Algo como "¿Se trabaja bien aquí?" o "¿Cómo son los clientes habituales?". No es por la respuesta: demuestra que tienes interés y ganas.
  • Demuestra que estás listo para empezar. Comentar que ya tienes zapatos antideslizantes indica que vas en serio.

Cómo es en realidad la amistad entre compañeros

La verdad sincera: servir mesas es uno de los mejores trabajos para hacer amigos, sobre todo cuando eres nuevo en una ciudad. Vivís juntos la hora punta, os desahogáis juntos, celebráis juntos una propina gorda. Ese caos compartido une a la gente rápido, y muchos camareros hacen amigos de verdad, para toda la vida, así.

Así que sí: lo más probable es que aquí encuentres a tu gente. Pero entra con los ojos un poco abiertos, porque la sala de un restaurante también puede tener su drama.

  • No cuentes demasiado al principio. Sé cercano, pero guárdate tus cosas personales hasta que conozcas a alguien. La gente tarda en enseñar cómo es de verdad.
  • Los amigos del trabajo no son automáticamente amigos de verdad. Algunos son maravillosos. Otros cotillean, forman grupitos o montan dramas. Deja que la confianza crezca poco a poco en vez de fiarte de todos el primer día.
  • Ten especial cuidado con quien sea cercano a la dirección. Lo que dices en la sala de descanso puede llegar lejos.
  • Ojo con el ambiente de después del turno. Beber, y a veces más, puede ser habitual en este mundillo. No tienes que apuntarte para encajar. Protégete a ti y a tu trabajo.

Nada de esto debería echarte para atrás. Ven primero por el trabajo y deja que las amistades crezcan solas. Las mejores casi siempre lo hacen.

Consejos generales para tu primer trabajo de camarero

Unas cuantas cosas rápidas que hacen tus primeros meses más llevaderos:

  • Cómprate buenos zapatos antideslizantes antes del primer día. Querías estar de pie... pues lo vas a estar de verdad. Unos zapatos cómodos y antideslizantes te salvan las rodillas, las caderas y la espalda. No escatimes aquí.
  • Llega pronto, sobrio y aseado. Ser de fiar ya te pone por delante de la mitad de la plantilla.
  • Apréndete la carta como para un examen y repite siempre el pedido al cliente. Acertar con la comida es lo único que no puedes fallar.
  • Sé amable con la cocina, con quien recibe a la gente y con los ayudantes. Te hacen el turno más fácil o más difícil cada noche.
  • Lleva la cuenta de lo que conservas, no solo de lo que ganas. Las propinas rápidas se funden fácil de camino a casa. Apunta lo que te queda en el bolsillo después de cada turno.
  • No abandones tus metas más grandes. Servir mesas da dinero rápido y es fácil acomodarse. Si te mudaste a esta ciudad por algo más, no dejes que un sueldo fijo aparque esos planes sin que te des cuenta.

Conseguir un trabajo de camarero o camarera es, de verdad, una de las puertas más fáciles de cruzar; literalmente. Imprime unos cuantos currículums limpios, pásate por dos o tres restaurantes una tarde entre semana de poco lío, ve arreglado pero informal y pregunta por el encargado. Sáltate la foto, empieza por la fiabilidad y aporta energía de verdad. En nada estarás de pie sirviendo mesas, y hay muchas posibilidades de que también salgas con nuevos amigos. Solo mantén un poco la guardia al principio, protege tu dinero y tus metas, y disfrútalo. A por ello.

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