Invertir en un negocio de hostelería con amigos es un sí solo cuando se cumplen tres cosas antes de mover el dinero. Podría perderlo todo sin culparlos. Cada regla sobre dinero, sueldos, decisiones y salidas está en un pacto de socios firmado. Y usted ve la cuenta del banco y la contabilidad desde el primer día.
Si sus amigos se resisten a alguna de las tres, diga que no y conserve la amistad.
El ejemplo de todo el artículo es una cocina central en Valencia que necesita 160.000 € para abrir. Usted pone 120.000 € y vive en Madrid. Sus dos mejores amigos ponen 20.000 € cada uno y trabajan allí a jornada completa. Los precios son de España, en 2026.
Qué probabilidad hay de recuperar el dinero
La famosa frase de que el 90% de los restaurantes cierra el primer año no es verdad. En Estados Unidos, un estudio de H.G. Parsa (Universidad Estatal de Ohio, 2005) vio que el 26% de los restaurantes nuevos cerró el primer año. Según el mismo estudio, el 60% cerró en tres años, y algunos se vendieron o se mudaron, no fracasaron. Aun así, la cifra es tan alta que solo debe poner dinero que podría regalar.
Una cocina central cocina en un sitio para que otros sitios vendan esa comida. El plan de sus amigos es uno de dos negocios distintos:
- Una cocina de producción hace salsas, pan, tartas o platos enteros y los vende a cafeterías, restaurantes, tiendas y empresas de catering. Vive de pocos clientes grandes.
- Una cocina compartida alquila horas o puestos de trabajo a food trucks, empresas de catering y pasteleros que empiezan. Se parece más a alquilar un local: menos riesgo con la comida, pero las horas vacías cuestan dinero.
Pregunte cuál de las dos es. Si la respuesta es "un poco de las dos", pregunte qué parte de las ventas trae cada una el primer año. El resto del artículo usa una cocina de producción.
Cuánto tiene que vender la cocina cada mes
Pida a sus amigos un plan con cada mes de los primeros 18 meses. Este es un buen mes del segundo año del ejemplo.
| Línea | Al mes | Parte de las ventas |
|---|---|---|
| Ventas a cafeterías y restaurantes | 50.000 € | 100% |
| Comida y envases | 19.000 € | 38% |
| Sueldos del personal y Seguridad Social | 12.000 € | 24% |
| Sueldo de sus dos amigos, con su cuota de autónomos | 6.000 € | 12% |
| Alquiler del local | 2.500 € | 5% |
| Luz, gas y agua | 2.200 € | 4,4% |
| Furgoneta de reparto, gasóleo y seguro | 1.500 € | 3% |
| Reparaciones, limpieza, basuras y control de plagas | 1.000 € | 2% |
| Gestoría, programas y permisos | 800 € | 1,6% |
| Beneficio antes de impuestos | 5.000 € | 10% |
Ese mes la cocina gana 5.000 €, o 60.000 € al año antes del Impuesto sobre Sociedades. La comida es el 38% de las ventas, más que en un restaurante, porque una cocina central vende a precio de mayorista.
Casi todos estos costes son iguales con 40.000 € o con 50.000 € de ventas: 26.000 € al mes sin la comida. Cada euro de ventas deja 62 céntimos después de pagar la comida. Así que la cocina necesita unos 41.900 € de ventas al mes (26.000 € ÷ 0,62) antes de que nadie gane un euro.
Esa cifra es el punto de equilibrio, las ventas con las que no se gana ni se pierde. Un cliente mediano es la diferencia entre perder y ganar.
Antes de invertir, pida los nombres de los primeros clientes y sus cartas de intención, por al menos la mitad: unos 21.000 € al mes. Una carta de intención es una carta corta en la que un negocio dice qué piensa comprar, cuánto y desde cuándo. No es un contrato, pero una cafetería que no quiere firmarla rara vez compra.
Pregunte también cuál de sus amigos ha llevado ya las cuentas de una cocina, porque haber cocinado en una no basta. Hacer escandallos (la ficha con el coste de cada receta), pedir la mercancía y pagar las nóminas es otro trabajo. Si ninguno lo ha hecho, ponga en el plan a alguien que lleve las cuentas a media jornada desde el primer mes.
Lo normal en una cocina que sorprende a un inversor nuevo
Algunas cosas parecen malas noticias para quien invierte por primera vez, y en la hostelería son normales. Otras parecen pequeñas y son la primera señal de problemas.
| Lo que verá | Normal (regla práctica) | Haga preguntas cuando |
|---|---|---|
| Resultado de cada mes el primer año | Pérdidas los primeros 6 a 12 meses | Sigue en pérdidas en el mes 12 y las ventas no crecen |
| Comida tirada | Del 4% al 10% de la comida comprada | Más del 10%, o "cero" porque nadie la cuenta |
| Coste real de la comida frente a los escandallos | Menos de 2 puntos de diferencia | 3 puntos o más, dos meses seguidos |
| Dinero que los clientes deben a la cocina | Más o menos un mes de ventas | Algún cliente con más de 60 días de retraso |
| Reparaciones y mantenimiento | Del 1% al 2% de las ventas | La misma máquina arreglada tres veces |
| Repartos de beneficio a los socios | Ninguno el primer año | Los socios cobran mientras hay facturas sin pagar |
Cuánto desperdicio es normal
Leanpath es una empresa que mide el desperdicio en las cocinas. Según sus datos compartidos con la EPA de Estados Unidos (2016), las cocinas tiran del 4% al 10% de la comida que compran. Eso incluye la merma (lo que se pierde al pelar y limpiar), la comida que se estropea y la que se cocina y no se vende. En el ejemplo, con 19.000 € de comida al mes, son de 760 € a 1.900 € en la basura.
La merma no es lo mismo que tirar comida. Un saco de 25 kg de cebollas da unos 22,5 kg ya peladas, como regla práctica. Esos 2,5 kg perdidos van en el escandallo de cada receta desde el principio.
Pida un registro de desperdicio: el personal pesa lo que va a la basura y apunta por qué. El motivo le dice quién lo arregla. Demasiada comida cocinada es un problema de planificación, la comida estropeada es un problema de pedidos y los errores son un problema de formación.
Por qué una cocina con beneficio se queda sin dinero
Las cafeterías y los restaurantes rara vez pagan al recibir el pedido. Pagan a 30 días, es decir, 30 días después de la factura. En España, en 2026, la ley fija 30 días si no se pacta otra cosa y 60 días como máximo entre empresas (Ley 3/2004, de morosidad). Con 50.000 € de ventas al mes, siempre hay unos 50.000 € que deben a la cocina y que no están en el banco.
Los proveedores nuevos, en cambio, suelen pedir el pago al contado los primeros meses. Así que una cocina que crece puede tener beneficio y aun así no llegar a pagar las nóminas. Guarde al menos 40.000 € de los 160.000 € en la cuenta para los meses con pérdidas y los clientes que pagan tarde. No gaste nada de ese dinero en maquinaria.
Cómo controlar desde lejos las ventas y los costes reales
Una auditoría completa hecha por un auditor de fuera cuesta demasiado para una cocina pequeña. Cinco hábitos le dan casi la misma seguridad.
- Pida desde el primer día un acceso de solo consulta a la cuenta del banco de la sociedad y al programa de contabilidad. La mayoría de los bancos y programas como Holded dejan añadir a un usuario que mira, pero no puede cambiar nada.
- Pida cada mes, antes del día 15, la cuenta de pérdidas y ganancias, el balance, el extracto del banco y el inventario de existencias. Añada una lista de quién debe dinero a la cocina, y desde cuándo. Si las cuentas las lleva una gestoría, pídale que se lo mande también a usted.
- Compare las ventas con el banco. Una cocina central vende con factura, así que cada venta deja un rastro en papel. Las facturas de marzo deberían llegar como cobros en abril. Si también vende en mostrador, cada venta pasa por el TPV, y el efectivo que entra en el banco coincide con el total en efectivo del TPV.
- Revise el coste de la comida con el inventario: existencias al empezar el mes, más la comida comprada, menos las existencias al acabarlo. En el ejemplo, 7.500 € + 20.000 € − 8.500 € = 19.000 €, que es el 38% de 50.000 €. Si los escandallos dicen 35%, faltan tres puntos: ese mes, 1.500 € se fueron en desperdicio, robos, subidas de precio o recetas mal calculadas. Cómo calcular el coste de la comida explica la parte de las recetas.
- Una vez al año, pague a un asesor contable de fuera una revisión de las cuentas, más ligera y barata que una auditoría completa. En 2026, un socio con el 5% o más de una SL puede revisar los papeles de las cuentas con su propio experto contable (Ley de Sociedades de Capital, artículo 272). Póngalo también en el pacto de socios, con el coste a su cargo.
Después, dé un paso atrás. Haga una llamada de 30 minutos al mes, siempre con los mismos cinco números. Son ventas, coste de comida en %, coste de personal en %, dinero en el banco y lo que deben los clientes. Los mensajes sobre la basura un martes por la noche le convierten en el jefe sin hacer el trabajo de jefe.
Ser socio, recuperar primero su dinero o prestar
Sus 120.000 € pueden entrar de tres maneras. Digamos que, desde el segundo año, la cocina gana 60.000 € al año antes de impuestos. Paga 9.000 € de Impuesto sobre Sociedades, guarda 11.000 € como colchón, con la reserva legal dentro, y reparte 40.000 €. En los dos primeros tratos, usted tiene el 50% y cada amigo el 25%.
En una SL, el trabajo no sirve para pagar participaciones, las partes de cada socio (Ley de Sociedades de Capital, artículo 58). Para que usted tenga el 50% con 120.000 €, pida a su gestor que ponga un capital pequeño en esa proporción. El resto de su dinero entra como aportación de socio.
| Socio al 50% | Primero recupera su dinero | Préstamo al 8% en 7 años | |
|---|---|---|---|
| Usted recibe cada año, antes de su IRPF | 20.000 € | 32.000 €, y luego 16.000 € | 22.444 € |
| Recupera sus 120.000 € en | 6 años | Unos 3 años y 9 meses | 7 años, más unos 37.100 € de intereses |
| Después | El 50% de los repartos | El 40% de los repartos | Nada |
| Su voto en las grandes decisiones | Sí | Sí | Solo lo que digan los papeles del préstamo |
| Si cierra el segundo año | Cobra el último, normalmente nada | Cobra el último, normalmente nada | Cobra antes que los socios, si queda algo |
Recuperar primero su dinero es el trato más justo cuando usted solo pone dinero. Usted se lleva el 80% de los repartos hasta recuperar sus 120.000 €, y después su parte baja al 40%. Sus amigos ganan menos al principio y más después. Eso encaja con quién corrió el riesgo y quién hace el trabajo.
En una SL, un reparto que no sigue las participaciones tiene que estar en los estatutos (Ley de Sociedades de Capital, artículo 275). Los estatutos son las normas de la sociedad que se inscriben en el Registro Mercantil. Si solo está en el pacto de socios, la sociedad no tiene que cumplirlo (artículo 29).
Un préstamo le deja fuera del negocio, pero las cuotas de 1.870 € al mes se pagan también en los meses con pérdidas. Si presta, empiece a cobrar las cuotas después del mes 12. Nunca pida a sus amigos que avalen el préstamo con su propio dinero. Eso convierte una cocina cerrada en una deuda entre amigos.
Dónde sale mal invertir en un negocio de hostelería con amigos
Casi todas las peleas entre amigos que tienen una cocina son por cuatro cosas. Cada una necesita una línea en el pacto de socios.
El sueldo frente al beneficio
Sus amigos trabajan 60 horas a la semana por 3.000 € al mes cada uno, con la cuota de autónomos dentro. Usted vive en Madrid y es dueño de la mitad del beneficio. Hacia el mes 18, alguien siente que hace todo el trabajo por la mitad del dinero.
Fije ya el sueldo de sus amigos en lo que paga un anuncio de trabajo en Valencia por el mismo puesto, y revíselo en el mes 12. Ese sueldo es un coste que se paga antes del beneficio. Así que una subida para ellos es menos dinero para usted. Acuerden ahora la regla de las subidas, mientras todos están contentos.
Más dinero
Se rompe la cámara frigorífica, el primer agosto es flojo porque media ciudad está de vacaciones o un cliente paga con 90 días de retraso. Sus amigos le pedirán dinero a usted primero, porque es quien lo tiene. Escriba lo máximo que pondrá en total: "120.000 €, y nada más salvo que yo lo decida". Escriba también qué pasa cuando un socio pone más dinero y los otros no: su participación crece, con una fórmula que acuerdan hoy.
Un amigo se va
En el segundo año, un amigo recibe una oferta de trabajo, tiene un bebé o simplemente se quema. Sin una regla, se queda con el 25% de la cocina sin trabajar en ella. La solución es el vesting: cada amigo se gana su parte poco a poco, en cuatro años. Si uno se va al cabo de un año, se queda con una cuarta parte de lo suyo, y los otros socios pueden comprársela a un precio fijado.
El inversor que no sabe quedarse al margen
Usted solo pone dinero, así que las decisiones del día a día son de ellos: los productos, el personal, los proveedores y los precios. Sus amigos serán los administradores de la SL, las personas que firman por ella. Escriba qué necesita su sí: gastar más de 5.000 € de una vez, un préstamo nuevo, un socio nuevo, el sueldo de los socios, vender y cerrar. Todo lo demás es de ellos, y usted no opina.
Qué poner por escrito antes de mover el dinero
El pacto de socios es el papel que recoge todo esto. Es el libro de reglas entre los socios. Ponga en él:
- Quién pone cuánto, y en qué fecha. "Puede que ponga dinero" no es una cifra.
- La participación de cada socio, y cómo ganan sus amigos la suya en cuatro años.
- El sueldo de los socios que trabajan, y cuándo se revisa.
- Cómo se reparte el beneficio, con el trato "primero recupera su dinero" si lo elige, y cuánto se guarda cada año antes de repartir.
- Qué decisiones necesitan el sí de todos los socios, y cómo se rompe un empate.
- Lo máximo que pondrá cada socio en total, y qué pasa con las participaciones cuando alguien pone más.
- Quién avala con su propio dinero el alquiler o los préstamos, y por cuánto.
- Qué pasa cuando un socio se va, muere, se divorcia o no puede trabajar: quién puede comprar su parte, y la fórmula del precio.
- El plan de cierre. Por ejemplo, menos de 32.000 € de ventas al mes en el mes 12 significa cerrar, vender la maquinaria y pagar a todos en orden.
- Su derecho a ver las cuentas, y la fecha del paquete de cada mes.
Si alguien se niega a poner algo por escrito, esa es su respuesta: no invierta. El abogado que escribe el pacto trabaja para la sociedad, no para usted. Pague una hora a su propio abogado para que lo lea antes de firmar.
Normas de España para invertir en una cocina central (2026)
Sin papeles, son una sociedad civil
Si dos o más personas llevan un negocio juntas sin crear una sociedad, la ley suele verlas como una sociedad civil o una comunidad de bienes. Cada socio responde de las deudas del negocio con su propio dinero, sin límite.
Cree una sociedad limitada (SL) antes de mover el dinero. Se firma ante notario, se inscribe en el Registro Mercantil y se da de alta en la Agencia Tributaria con el modelo 036. Así, lo que puede perder se queda en lo que ha puesto, salvo lo que firme como avalista.
Una SL tiene una regla más. El patrimonio neto es lo que la sociedad tiene menos lo que debe. Si las pérdidas lo dejan por debajo de la mitad del capital, los administradores tienen dos meses para convocar a los socios.
Los socios deciden entonces cerrar la sociedad o poner las cuentas en orden, por ejemplo con más capital. Si los administradores no convocan, pagan con su propio dinero las deudas nuevas (Ley de Sociedades de Capital, artículos 363, 365 y 367). Pregunte a su gestor cuánto poner como capital: cuanto más pequeño, más tarde llega ese límite.
Impuestos: primero paga la sociedad
Una SL paga el Impuesto sobre Sociedades por su beneficio. En 2026, una sociedad nueva paga el 15% el primer año con beneficio y el siguiente (Ley 27/2014, artículo 29). Después, el tipo para una empresa pequeña baja poco a poco hasta 2029, así que confírmelo con su gestor.
Antes de repartir, la ley obliga a guardar el 10% del beneficio como reserva legal, hasta llegar al 20% del capital (Ley de Sociedades de Capital, artículo 274). Lo que la cocina guarda no entra en su declaración de la renta.
Usted paga solo cuando cobra un dividendo, su parte del beneficio repartido. La sociedad le retiene el 19% al pagarlo, y en 2026 los dividendos pagan en el IRPF del 19% al 30%, según la cantidad. Como socio al 50%, por 20.000 € pagaría 4.080 €, si ese año no tiene otros intereses ni ganancias. Los intereses de un préstamo a la sociedad pagan igual, con la misma retención del 19%.
Las pérdidas de los primeros meses se quedan en la sociedad y bajan el impuesto de la sociedad en los años con beneficio. No bajan los impuestos de su sueldo. Si la cocina cierra y usted pierde su dinero, pregunte a su gestor cómo cuenta esa pérdida en su renta.
Sus amigos tienen el 25% cada uno y dirigen la cocina. Por eso normalmente cotizan como autónomos en el RETA de la Seguridad Social, no como empleados (Ley General de la Seguridad Social, artículo 305). En el ejemplo, los 3.000 € al mes de cada uno ya incluyen la cuota de autónomos.
Avales personales y fianza del local
Los caseros y los bancos suelen pedir a cada socio que sea avalista: que pague con su propio dinero si la sociedad no paga. Para un local, la ley pide en 2026 una fianza de dos meses de renta (Ley de Arrendamientos Urbanos, artículo 36): 5.000 € en el ejemplo. Muchos caseros piden además un aval del banco o un aval personal de los socios.
Un aval personal pone sus ahorros y su casa detrás de la deuda de la cocina. Antes de entrar como socio, pregunte cuánto piensa pedir prestado la cocina y quién lo avalará.
Registros y permisos de una cocina central
Una cocina central vende comida a otros negocios, no al cliente final. Por eso suele tener que inscribirse en el Registro General Sanitario de Empresas Alimentarias y Alimentos, el RGSEAA (Real Decreto 191/2011). La inscripción se pide en la consejería de sanidad de su comunidad autónoma. Si hace productos con carne o pescado para otros negocios, suele necesitar además una autorización sanitaria (Reglamento (CE) 853/2004).
El local necesita la licencia de actividad del ayuntamiento, o una declaración responsable, según la ciudad. Todo el personal necesita formación de manipulador de alimentos, y la cocina, un plan APPCC, el plan escrito de higiene. Las normas cambian de una comunidad a otra. Pregunte en el Ayuntamiento de Valencia y en la consejería de sanidad valenciana antes de que nadie firme un alquiler.
La cocina vende con factura, así que su programa de facturación tendrá que cumplir Verifactu, las reglas de la Agencia Tributaria para registrar cada factura. La fecha de inicio ya se ha retrasado, así que confírmela en la web de la Agencia Tributaria.
Qué hacer esta semana
- Pregunte a sus amigos por escrito qué tipo de cocina central es, cuánto pone cada uno y en qué fecha.
- Pida el plan de los primeros 18 meses, mes a mes, y los nombres de los primeros clientes, por la mitad de las ventas del punto de equilibrio.
- Decida lo máximo que pondrá en total, y si podría perderlo todo sin culparlos. Si no, ponga menos o diga que no.
- Elija el trato (socio, primero recupera su dinero o préstamo) y mande a sus amigos la lista de arriba antes de que nadie pague a un abogado.
- Reserve una hora con su propio abogado para leer el pacto de socios y los estatutos antes de firmar.